Barricadas para la democracia

La sensación de que es necesario lanzarse a las barricadas para parar la barbarie que nos rodea se extiende entre las personas que conozco. Sin embargo, la mayor parte de ellos reconocen la violencia como un mal que es necesario evitar. La violencia, tantas veces se ha dicho, sólo engendra violencia, y ningún régimen surgido de una revuelta  violenta ha sido pacífico y tolerante con sus ciudadanos. Así pues la pregunta surge. ¿Cómo son las barricadas tras las que parapetar la democracia?

La democracia se basa en la fuerza de la unión, en la conciencia social de pertenecer a una mayoría, o incluso de creer en la legitimidad del gobierno de la mayoría, aunque no estemos de acuerdo con ellos. La mayoría, si es consciente de su poder  es imparable. Por eso Seneca recomendaba que no se distinguiese a los esclavos con una vestimenta diferente, para que no fuesen conscientes de su poder. Por eso cuando hay una manifestación multitudinaria contra el gobierno, como la del 23F 2013, se evita dar cifras realistas de manifestantes, se evitan las fotografías aéreas, para que parezca que no somos tantos los que queremos cambiar las cosas.

Contra la violencia policial es necesario organización, no tengo ideas al respecto, pero contra la desinformación hace falta información. Las barricadas que tenemos que construir son sistemas de información capaces de atravesar su estrategia de desinformación. Es necesario contar de forma fiable los asistentes a las manifestaciones, es necesario hacer fotos aéreas, es necesario, sobre todo, permitir que los asistentes a una manifestación puedan actuar al unísono, de acuerdo a sus decisiones mayoritarias, para mostrar su unidad y su fuerza.

Imagina el siguiente escenario. Cien mil personas son capaces de comunicarse instantáneamente y decidir, por mayoría, que van a hace un minuto de silencio a las 17.10. Luego avanzan diez pasos. Luego se paran y van a cantan o corean un cierto slogan. Uno de tantos, quizá inventados en ese instante. Lo eligen por mayoría.Lo cantan al unísono. Cien mil personas. Imagina que esto se graba, que se trasmite por internet, que todo el mundo puede verlo. ¿No crees que sería una nota de atención para los dirigentes? ¿SI se pueden poner de acuerdo para eso, acaso no se pueden poner de acuerdo para otras cosas?

En la siguiente manifestación las comunicaciones estarían intervenidas, no habría internet, te lo garantizo. Es entonces cuando hay que levantar barricadas. Y es muy fácil hacerlo, pero es necesario hacerlo. Por ejemplo así:

Entre los manifestantes circulan unos cuantos con modems o rotures portátiles que utilizan todos los usuarios para comunicarse desde sus dispositivos móviles con un pequeño servidor en el que se ejecutan los algoritmos de decisión, que se pueden comunicar por radio con un punto fijo de internet, difícil de localizar, en un edificio próximo, pero tan solo con que la masa de los presentes pueda comunicarse y decidir instantáneamente lo que quiere hacer, las barricadas serán inexpugnables.

Fuera de la manifestación, en el día a día, tenemos que encontrar los medios de que no nos controlen, de que no nos censuren, de establecer un diálogo fluido, todos con todos, del que surjan las decisiones de la mayoría.  Una vez que los ciudadanos podamos decidir, sin trabas, como queremos que sea nuestro destino, nadie podrá detenernos. Ojo, que quizá la mayoría sea más torpe que la oligarquía que ahora nos gobierna, no digo que no, pero al menos seremos nosotros los que pagaremos las consecuencias de nuestras decisiones.

Salud, Paz y democracia.

 

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