Democracia interna en Podemos

Podemos es, teóricamente, un partido en el que no existe la duda de si la democracia interna es deseable o no. Sería un sinsentido defender lo contrario. Sin embargo, en aras de la eficiencia y la eficacia, las propias bases de Podemos renunciaron a la democracia directa en favor del Consejo Ciudadano y la Secretaría General. Se establecieron ciertos mecanismos destinados a empoderar a los círculos y a los ciudadanos que la Comisión de Garantías Democráticas debe salvaguardar.

La triste realidad es que, al margen de que unos círculos trabajen mejor y otros menos bien, a la vista de lo que se lee en Plaza Podemos, los participantes del proyecto Podemos sienten, y no sin razón que en la práctica no tienen un gran poder.

La Asamblea Ciudadana, por su propia naturaleza y falta de estructura unificadora, es incapaz de ejercer el poder que legítimamente detenta. Aunque la buena intención de los dirigentes de Podemos sea tratar los temas y propuestas que surgen de los círculos territoriales y sectoriales, las condiciones, razonables, impuestas en el número de círculos necesarios para que una iniciativa progrese supone una impedimento difícilmente franqueable. Estos mecanismos no toman en cuenta, por otro lado, que si una opción es minoritaria en todos los círculos, no consiguiendo el apoyo de éstos, puede sin embargo unir a una masa importante de participantes y que debiera, por lo tanto ser considerada.

No debemos achacar la falta de democracia interna en Podemos a la mala intención de sus fundadores o actuales dirigentes, sino más bien a las dificultades técnicas que supone establecer un diálogo eficiente entre los apróximadamente 350.000 actuales miembros de la Asamblea Ciudadana. Sin democracia interna y sin un auténtico papel activo de los participantes de podemos en la toma de decisiones la ilusión que todavía existe por el proyecto desaparecerá pronto y Podemos se convertirá en un partido más, con las nefastas consecuencias que ello puede traer consigo a pesar del compromiso ético de sus integrantes, y con una pérdida progresiva de apoyo en favor de otras opciones que pueden acabar con él.

En vez de protestar por la situación actual es imprescindible movilizarse para cambiarla. Preguntémonos qué otro objetivo es ahora más importante que la implementación de una democracia participativa en la que no sepamos representados. Hay sin duda temas más urgentes, como por ejemplo enfrentarse a la actual situación de emergencia social, pero ¿acaso no sería la sociedad más capaz de enfrentarse a dicha injusticia si dispusiese de las herramientas que empoderasen al individuo más allá del Círculo, y que le otorgasen la posibilidad de participar de forma efectiva en la toma de decisiones del partido, y por ende el gobierno?

Podemos utiliza Loomio y Appgree entre otros instrumentos para tomar decisiones, pero Loomio no es útil para grupos de más de mil personas (según la propia organización que lo implementa) y Appgree es una herramienta útil para sondear y decidir, pero no para debatir. Además, ¿cuántos participantes de podemos las usan realmente? Es necesario difundir a los cuatro vientos la existencia y utilidad de las herramientas que ya existen e invitar a que todo el mundo las use, pero además es necesario explorar nuevas posibilidades, y tener como objetivo independiente lograr una democracia interna eficaz y participativa. No debería ser necesario renunciar a la democracia en aras de la eficacia política, puesto que eso implica, de facto, renunciar a la democracia como principio.

Hay muchas ideas en el ambiente. Los conceptos sugeridos en el blog Democracia Total no son más que ideas, quizá absurdas, quizá poderosas, pero si realmente la cuestión principal que se planteasen los círculos fuese ¿como hacer que Podemos lograse la democracia interna? no tardaría demasiado en empezara a lograrse, y con ello se revitalizaría el proyecto y aumentarían nuestras esperanza de vivir en una sociedad más democrática, y por ende, más igualitaria y más justa. Desde la modestia del que lo ha escrito os invito a leer el blog y criticarlo, a poner en vuestras agendas ese objetivo: hacer posible la democracia participativa.

La Democracia, como decía Aristóteles (Gracias, Varoufakis) es la herramienta de la que se sirven lo pobres para arrebatarles el poder a los ricos. Sin Democracia la batalla está perdida.

Salud, paz y Democracia

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